A través del blog Navegápolis me entero de la existencia de la web Trabajo Basura, que, citando al artículo de Navegápolis, "en dos semanas de vida ha concedido a más de 170 empresas el dudoso honor de ser incluidas en su lista"... Puff, da escalofríos ver la gran cantidad de jetas que hay en el sector aprovechándose del prójimo.

Ya no es que en muchas de esas empresas la formación / promoción / subida de sueldo sea como lo pintan, es que casualmente de muchas de ellas es muy fácil encontrar a alguien que haya vivido situaciones escabrosas... Yo he tenido bastante suerte, ya que en su día hice entrevistas en varias de las empresas que están en esa lista, para al final acabar en una en la que -de momento- estoy bastante contento.

Esta web da mucho de qué pensar, viendo el panorama, no es difícil ver por qué la calidad de los desarrollos software tiende a ser la que es y por qué los desarrolladores se queman tanto.

La solución fácil pero utópica, de parte de los que contratan servicios de consultoría, no contratar a estas empresas y, de paso, echar a los que tienen amiguetes comerciales en estas cárnicas, que son quienes al final escogen a una empresa de consultoría u otra.

Del lado del desarrollador, la solución es bastante drástica: irse a otro sitio. Si de una empresa se va una persona, no le pasará mucho, si se van dos tampoco, pero si se fuera el 10 o el 15%... seguro que las cosas cambiaban. Lo malo es que irse nunca es sencillo, ni factible (letras de la hipóteca, familia, etc) pero, en la medida de lo posible, hay que buscarse si no otro puesto de trabajo, sí la manera de no quemarse desempeñándolo.